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La exigencia

¿Nos hemos planteado alguna vez porque nos pasamos la vida exigiéndonos y exigiendo?

Es muy fácil descubrirlo. Desde que somos pequeños, nuestros padres, la sociedad, … nos indican que para alcanzar los objetivos, que todo ser humano busca, como la felicidad, la seguridad, la valoración, … hay que exigirse una serie de actuaciones para conseguir unas metas, donde se encuentran los objetivos tan anhelados.

Y a partir de aquí, cada uno comienza una andadura de exigencias (cada uno dentro de su cultura, religión, familia,…) que le hace caminar pesadamente y jamás encontrar en la meta lo que busca. Los objetivos que encuentra son parciales, nunca totales y además se diluyen con el tiempo.

Explico: En el plano afectivo, para ser feliz, nos exigimos encontrar a un compañero/a con unas determinadas características. Según cada familia o sociedad, la meta tiene cualidades diferentes; pero lo que es evidente , que todos nos ponemos en su búsqueda. Muchos no encuentran el ser ideal, lo que en sus relaciones les crea grandes frustraciones y exigencias. Y los que creen que han conseguido el objetivo, con el tiempo, descubren que esa meta ideal, no era tan ideal y, o bien se resignan como en el primer caso, o bien se separan dispuestos a seguir en su exigencia creyendo que cambiando encontrarán la Felicidad. (Vosotros mismos sabéis la respuesta).

Todo caminar para conseguir un ideal lo realizamos con exigencia, y es más, creemos que cuanta más exigencia desarrollemos más felices seremos.

A lo largo de mi vida he descubierto que esto es erróneo. Generalmente se vive por y para la exigencia: exigencia para ser de una determinada manera, exigencia para tener un título en concreto, exigencia para que nuestros hijos consigan los fines o metas que nosotros creemos los adecuados,… Toda nuestra vida se llena de un campo energético de Exigencia y ¿Somos felices? Yo diría que a la larga No, Somos felices en los instantes que alcanzas las metas o consigues tus propósitos, pero con el tiempo vuelves a sentir un vacío en tu interior.

He descubierto que la exigencia en lugar de ayudarme a solucionar mi problema, me complica la vida. Explico:

Lo primero que tenemos que saber es que la Felicidad, la Seguridad y la Valoración, no las vamos a encontrar nunca en nuestro exterior, no están fuera de nosotros para alcanzarlas o adquirirlas, sino que forman parte de nuestra Realidad, son la esencia de nuestro propio Ser, de lo que estamos hechos, por eso nuestra necesidad tan intensa de encontrarlas. El único inconveniente, por lo que no las encontramos es que tenemos mal dirigida nuestra mirada, en lugar de mirar hacia dentro, miramos hacia fuera.

A parte de ello, nos encontramos con una herramienta heredada generación tras generación, que nos la dan como una varita mágica para conseguir nuestros objetivos: LA EXIGENCIA, que entorpece nuestro caminar, ya que nos aleja cada vez más de nosotros mismos.

Pero os preguntareis: ¿Podemos vivir sin exigencia? Y yo os respondo SI, con Comprensión y Amor. Hasta ahora hemos creído que si nos exigíamos o exigíamos a nuestro exterior era un acto de amor y por amor, sin embargo, cada vez que nos exigimos o nos exigen, sentimos una angustia dentro de nosotros, nos sentimos mal. La exigencia no tiene nada que ver con el Amor, ya se dirija hacia el exterior (nuestros hijos,…) o hacia el interior (nosotros mismos). La exigencia solo tiene la meta de conseguir, para llegar a Ser, mientras que por el camino se nos olvida el SER.

¿Podemos dejar de ser Exigentes?

Si. Primero, desarrollando una comprensión absoluta de ti mismo.

Una aceptación completa de tu realidad.

Y por último, un Amor que te va nutriendo de todo aquello que tanto anhelas.

Cuando éste desarrollo se produzca en ti, reverterá como una fuente inagotable en tu exterior.

El AMOR es el gran medicamente para la vida. Es el gran nutriente de todo tu Ser. Es de lo que estás hecho. Es tu Esencia más profunda. Por ello, utiliza el Amor para crecer, para desarrollarte, para VIVIR. Y deja de lado la exigencia compulsiva, que en lugar de llevarte hacia la Felicidad, te aleja de ella, te empobrece y te aísla. Utiliza el Amor y la Comprensión para andar tu camino y poder ayudarte y ayudar así a las personas que te acompañan.

Besos y Amor.

Mª Paloma CRISOSTOMO GONZALEZ.

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